El presidente Donald Trump dijo el viernes que “pronto” declararía el estrecho de Ormuz como parte del territorio de Estados Unidos, y afirmó que Irán estaba siendo derrotado de forma contundente.
“Muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. Es cierto”, dijo Trump con una pequeña sonrisa durante un mitin político en una academia de policía en el estado de Nueva York.
El presidente estadounidense Donald Trump realizó estas declaraciones durante un acto político en la Academia de Policía del Condado de Nassau, en Garden City, Nueva York. Los dichos se dieron en el marco del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, en el cual la administración estadounidense mantiene un bloqueo naval sobre el estrecho de Ormuz que el propio Trump ha calificado como una «pared de acero».
Trump insinuó que, tras «derrotar» a Irán, el paso marítimo estratégico pasaría a ser formalmente un territorio bajo soberanía o administración de Estados Unidos.
A pesar de que el mandatario insistió entre risas en que su afirmación era real, funcionarios de la Casa Blanca aclararon posteriormente a medios internacionales que la declaración se dio en tono de broma y que no existe ningún plan formal en marcha entre sus asesores para anexar el estrecho. Sin embargo, la retórica se suma a declaraciones previas donde propuso que EEUU actuara como «guardián» del canal cobrando un peaje del 20% al tránsito de mercancías.
Contexto geopolítico y energético
El estrecho de Ormuz es una de las vías marítimas más estratégicas del planeta, ya que por sus aguas transita aproximadamente el 20% del petróleo y del gas natural licuado (GNL) consumido a nivel mundial. Desde el estallido de las hostilidades entre Washington y Teherán, el tráfico comercial en la zona se ha reducido drásticamente a un quinta parte de sus niveles habituales debido a los bloqueos marítimos, ataques con drones y restricciones a la navegación.
Las palabras de Trump provocaron el rechazo del gobierno iraní, cuyo viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, declaró que la vía «no se puede apoderar por un tuit, un portaaviones ni por un discurso electoral».
Viabilidad bajo el Derecho Internacional
Desde la perspectiva legal e internacional, es imposible que Estados Unidos se apropie o declare formalmente como territorio propio el estrecho de Ormuz:
Soberanía territorial sobre las aguas: El estrecho de Ormuz mide unas 21 millas náuticas de ancho en su punto más angosto. Bajo el marco del Derecho del Mar, sus aguas territoriales (de hasta 12 millas náuticas desde la costa) corresponden legítimamente a los Estados ribereños: Irán y Omán. Una apropiación unilateral violaría la soberanía territorial de ambas naciones.
Estatus de Estrecho Internacional y Convención del Mar (UNCLOS): Según el Derecho Internacional Marítimo codificado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (y respaldado por el derecho internacional consuetudinario), Ormuz es considerado un estrecho internacional. Esto otorga a todos los buques del mundo el derecho de «paso en tránsito» continuo y rápido, un principio no suspendible que ninguna potencia extranjera puede invalidar o adjudicarse de manera privada.
Prohibición del uso de la fuerza para anexión territorial: La Carta de las Naciones Unidas (artículo 2.4) prohíbe explícitamente la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. Cualquier intento de apoderarse de un paso marítimo soberano en el marco de una invasión o conflicto armado es ilegal bajo el derecho internacional y considerado un acto de anexión no reconocido.
Ilegalidad de peajes o tarifas unilaterales: La imposición de tarifas o derechos de navegación a buques de terceros países por transitar por un estrecho internacional viola las libertades fundamentales de navegación internacional, prohibidas expresamente por los tratados que regulan el comercio y transporte marítimo global.








