Los gigantes petroleros estadounidenses Chevron y ExxonMobil presentaron resultados trimestrales con fuertes alzas, en un entorno de altos precios de los hidrocarburos por los conflictos en Medio Oriente y Ucrania que ha beneficiado también a sus competidores.
El repunte de las ganancias petroleras en Estados Unidos se suma a aumentos similares en las empresas europeas como la francesa TotalEnergies, las británicas BP y Shell, la española Repsol y la italiana Eni.
El volumen de negocio de Chevron en el tercer trimestre fue de 67 mil 800 millones de dólares (mmdd), un aumento de más de 36% con respecto al mismo periodo del año anterior, indicó la compañía en un comunicado este viernes.
El beneficio neto se disparó más de 180% interanual, hasta alcanzar los 9 mil 920 millones de dólares en el periodo de julio a septiembre.
Chevron precisó igualmente que los nuevos yacimientos obtenidos y las mejores condiciones comerciales conseguidas en Venezuela le darán la posibilidad de más que duplicar su producción en los próximos cinco años en ese país.
El repunte de las ganancias petroleras en Estados Unidos se suma a aumentos similares en las empresas europeas. Foto: DAVID ZALUBOWSKI/AP
El repunte de las ganancias petroleras en Estados Unidos se suma a aumentos similares en las empresas europeas. Foto: DAVID ZALUBOWSKI/AP
En tanto, ExxonMobil duplicó sus beneficios en el tercer trimestre, hasta 15 mil 400 millones de dólares. En el tercer trimestre de 2025, sus beneficios habían sido de 7 mil 500 millones de dólares.
Los ingresos de la empresa aumentaron cerca de 33%, hasta 113 mil 200 millones de dólares.
Los márgenes de la refinación fueron de 50.3 dólares por barril, casi tres veces lo alcanzado en el mismo periodo del año anterior.
“Las refinerías de América del Norte mantuvieron altos niveles de operación durante el trimestre, pero no pudieron compensar totalmente la menor disponibilidad de capacidad global de refinación”, indicó ExxonMobil en un comunicado.
Prueba de fuego para Trump
Las acciones de ExxonMobil subieron un 2.0% en las operaciones previas a la apertura del mercado, mientras que las de Chevron avanzaron un 1.7%.
Los resultados son reflejo de los altos precios del petróleo: promediaron alrededor de 85 dólares por barril durante el período, aproximadamente un tercio más que en el tercer trimestre de 2025.
El conflicto en Medio Oriente impacta con fuerza en la refinación, donde los márgenes de beneficio por procesar crudo en gasolina, diésel y otros productos petroleros se han disparado en los últimos meses.
Fuertes subidas de precios y, en algunos casos, escasez de suministros han provocado protestas en partes de Asia, América Latina y Europa.
En Estados Unidos, el Partido Republicano del presidente Donald Trump enfrenta una dura prueba en las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
Los altos precios de la gasolina y el diésel enfurece a los votantes estadounidenses, también golpeados por el aumento en el costo de vida.
A pocos días de las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre, los altos precios de la gasolina y el diésel han desatado la indignación de los votantes estadounidenses, convirtiéndose en el principal desafío político para el partido del presidente Donald Trump.
De acuerdo con datos del Pew Research Center, el 84% de los electores sitúa a la economía como su máxima preocupación. Esta crisis inflacionaria, reflejada en un precio medio nacional de la gasolina de 4.25 dólares por galón y un récord de 6.50 dólares en el diésel, ha golpeado directamente el bolsillo de los ciudadanos al encarecer el transporte de carga, los alimentos y los productos básicos.
La escalada de los combustibles responde a las tensiones geopolíticas globales derivadas del conflicto de la administración estadounidense con Irán, sacudiendo los mercados energéticos internacionales. En contraste con la situación de los consumidores, gigantes petroleros como ExxonMobil y Chevron han reportado ganancias trimestrales récord gracias a los elevados márgenes de refinación, registrando incrementos netos de hasta el 180% interanual. Esta disparidad ha intensificado el debate público y el malestar social en medio de la campaña electoral.
El impacto económico amenaza ahora el control republicano en el Senado y la Cámara de Representantes, impulsando un repunte demócrata en estados clave y en bastiones tradicionalmente conservadores como Texas, Ohio, Iowa y Kansas.
Aunque los reportes de medios como Fox News Digital señalan que el núcleo duro del movimiento oficialista mantiene su lealtad partidista, el descontento entre los votantes indecisos, hispanos y afroamericanos frente a la gestión de la inflación perfila un escenario de alta incertidumbre para los resultados en las urnas.









