Esta no es la publicidad que buscaba The Mandalorian & Grogu.
La Casa Blanca publicó una imagen con motivo del 4 de mayo, también conocido como el Día de Star Wars, en la que aparece Trump caracterizado como The Mandalorian junto a Baby Yoda/Grogu y una bandera estadounidense.
La imagen iba acompañada de la declaración: «En una galaxia que exige fuerza, Estados Unidos está listo. Este es el camino. Que la Fuerza te acompañe».
La publicación coincide con la intensificación de la campaña publicitaria de Disney para la primera película de Star Wars en siete años, The Mandalorian & Grogu, que se estrena en cines el 22 de mayo.
Los comentarios más votados de la publicación eran imágenes generadas por IA que transformaban a Trump en el obeso mafioso Jabba el Hutt. Otro comentario destacado sustituía a Baby Yoda por el presidente ruso Vladimir Putin.
Lucasfilm no hizo comentarios sobre la imagen.
El lunes, Nielsen publicó un estudio sobre las audiencias de Star Wars en Disney+ que arrojó resultados sorprendentes, como que la trilogía secuela no fue tan popular como la trilogía original y la precuela, entre otros hallazgos.
Los primeros datos indican que The Mandalorian & Grogu se encaminaba a un fin de semana de estreno de 80 millones de dólares, lo que representa la recaudación más baja jamás obtenida por una película de Star Wars producida por Disney, o una cifra excelente para una película basada en una serie de televisión, según el punto de vista (como diría Obi-Wan).
The Mandalorian & Grogu está basada en la exitosa serie de Disney+ The Mandalorian y cuenta con el regreso de Pedro Pascal como el cazarrecompensas Din Djarin. La película también cuenta con la participación de Jeremy Allen White y Sigourney Weaver.
Una comparación que puede no haber gustado demasiado en redes sociales. Un usuario fue muy crítico con este post: “George Lucas debería demandarte hasta dejarte en la ruina. El Imperio en Star Wars fue modelado directamente a partir del Partido Republicano. George Lucas diseñó el Imperio Galáctico en Star Wars como una crítica al autoritarismo y una advertencia sobre el declive de la democracia”.








