Austin, Texas.- El gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, firmó la ley de redistribución de distritos favorable a su partido, con lo que avanza el plan del presidente Donald Trump para mantener la mayoría de la Cámara de Representantes estadounidense en las elecciones de medio término.
“Este mapa garantiza una representación más justa en el Congreso. Texas será más ROJO en el Congreso”, escribió Abbott en un mensaje de X en el que calificó el nuevo mapa electoral como “Grande y Hermoso”.
La ley aseguraría para el Partido Republicano cinco distritos congresionales y afecta a varios actualmente representados por demócratas, en especial distritos de mayorías latinas y afroamericanas.
La batalla por los distritos apenas comienza, puesto que la nueva redistribución ya ha sido demandada ante los tribunales.
Abbott tendrá que enfrentar a la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People), la organización de derechos civiles más grande e influyente de EU, que presentó esta semana una demanda alegando que el nuevo mapa electoral “priva a los votantes negros de su poder político”.
La demanda, conjunta con Lawyers Committee for Civil Rights Under Law, alega que Texas ha incurrido en manipulación racial de los distritos electorales para impedir que los votantes negros elijan a los candidatos de su preferencia.
Por su parte LULAC, la más antigua organización hispana en EEUU, presentó una moción para complementar una querella legal presentada en 2021, que impugna los mapas originales del estado y argumenta que redefinir los distritos a mediados de la década es inconstitucional.
El Fondo Mexicano-Americano de Defensa Legal y Educación (MALDEF) también se ha unido en los litigios legales, que prometen ser un obstáculo para que el estado pueda implementar los nuevos distritos.
Republicanos en estados como Utah ya tienen vía libre para seguir los pasos de Texas, como parte del plan de Trump, que originó una respuesta de los estados demócratas para adelantar sus mapas congresionales, que generalmente se realizan cada 10 años, basados en las cifras del censo.
Al campo de batalla entre los dos mayores partidos en Estados Unidos se ha unido California, donde el gobernador Gavin Newsom firmó varias leyes para convocar elecciones en noviembre para aprobar un nuevo mapa del Congreso que ayude al Partido Demócrata a obtener cinco escaños más en la Cámara de Representantes en 2026 y contrarrestar los esfuerzos republicanos para retener la mayoría.
“¡Felicitaciones por tu nuevo puesto como perro faldero número uno de Trump, sé que trabajaste duro para lograrlo!”, dijo hoy en un mensaje de X Newsom sobre Abbott y la firma de la ley.
La mejor oportunidad del partido azul para contrarrestar los rediseños republicanos está en California, un estado predominantemente demócrata que tiene el mayor número de distritos congresionales en el país, con 52.
mcc