Por Mariel López Durán
Raquel Lee Bolleau tenía 14 años cuando participó en la cinta de Disney “The Poof Point”, con la que comenzaba a abrirse camino como actriz infantil; sin embargo, lo que debía ser la gran oportunidad de su vida, se convirtió en una auténtica pesadilla.
Y es que, a más de 20 años del estreno de la película (en 2001) la joven interpuso una demanda contra la empresa por el presunto abuso sexual que sufrió durante las grabaciones.
De acuerdo con información con TMZ, Bolleau afirma que fue atacada por uno de los miembros de la producción en al menos dos ocasiones, por lo que acusa a la compañía de negligencia.
En sus declaraciones, la actriz reveló que tras ser seleccionada para interpretar a Marie Curie Ballard, un miembro de la producción comenzó a acercarse demasiado a ella, pero nadie lo vio sospechoso; incluso, otros trabajadores le dijeron que pasara tiempo con él y estableciera un vínculo.
Para filmar la película, el elenco y el staff se trasladaron hasta Utah y fue entonces cuando todo ocurrió.
Según contó, el hombre (que permanece anónimo) le dio alcohol en su habitación de hotel y posteriormente le exigió que regresara sola a pesar de que se encontraba intoxicada. Fue entonces cuando, sostiene, abusó de ella.
Bolleau asegura que el abuso continuó durante las filmaciones. Varios miembros del staff la vieron vomitando y con olor a alcohol, pero nadie intervino.
Por si fuera poco, durante el vuelo de regreso a California vivió una segunda agresión por parte del mismo sujeto. Afirmó que Disney le había reservado un asiento en primera clase, pero ella se encontraba sin su tutor.
En lugar de recibir ayuda, la actriz destaca que algunos ejecutivos de Disney la cuestionaron. Uno de ellos la señaló de estar “fuera de control”, mientras que otro le habría dicho a su madre que la adolescente tenía “un demonio dentro”.
Bolleau asegura que las consecuencias de lo ocurrido se extendieron durante décadas y afectaron tanto su carrera como su bienestar emocional y psicológico.
En los documentos legales, Raquel decidió lanzarse directamente contra Disney por negligencia, por no haber contratado, supervisado y protegido adecuadamente a una menor de edad; por lo que reclama una indemnización por daños y perjuicios, aunque la cantidad no ha sido determinada públicamente.
Hasta ahora Disney no se ha pronunciado al respecto de estos señalamientos. Esta no es la primera vez que Raquel habla sobre sus difíciles experiencias como actriz infantil; en 2024 participó en el documental “Quiet on set”, donde Drake Bell reveló su abuso.








