Por Rubén C. Garza
Durante los últimos 30 años he tenido el privilegio de ayudar a miles de personas en temas de impuestos, finanzas, emprendimiento y planificación económica. A lo largo de este camino he aprendido una lección que considero fundamental: la educación financiera no debería comenzar cuando una persona consigue su primer empleo; debería comenzar desde la niñez.
Ayer tuve el gusto de convivir con los niños, padres de familia y entrenadores de Futbol Fan MN en Bloomington, Minnesota. Mientras observaba el entrenamiento, no podía dejar de pensar en algo muy sencillo: cada uniforme, cada par de botines, cada inscripción a un torneo representa una meta. Y toda meta puede alcanzarse cuando existe disciplina, constancia y una buena administración del dinero.
Por eso compartí con los niños la importancia de desarrollar el hábito del ahorro desde pequeños. Les expliqué que, si aprenden a guardar una parte de su dinero, podrán alcanzar por sí mismos aquello que más desean: unos tenis nuevos, un uniforme especial, un balón o cualquier otro objetivo. Más allá del dinero, estarán aprendiendo a tener paciencia, a planificar y a valorar el esfuerzo que requiere conseguir las cosas.
También tuve la oportunidad de conversar con varios padres de familia sobre la importancia de prepararse financieramente, organizar sus impuestos con anticipación y, para quienes tienen el sueño de emprender, dar los primeros pasos para construir un negocio sólido que genere oportunidades para sus familias. Estoy convencido de que cuando un niño aprende el valor del esfuerzo y un padre fortalece sus conocimientos financieros, toda la familia avanza. Y cuando familias completas avanzan, también lo hace nuestra comunidad.
Quiero reconocer el extraordinario trabajo que realiza Futbol Fan MN. Su labor va mucho más allá de formar futbolistas. Están formando jóvenes con disciplina, respeto, trabajo en equipo y perseverancia, valores que los acompañarán durante toda su vida.
Gracias por permitirme compartir este momento con ustedes. Espero que esta sea la primera de muchas oportunidades para seguir impulsando la educación financiera, el emprendimiento y el desarrollo personal de nuestra comunidad. Porque el mejor patrimonio que podemos dejar a nuestros hijos no es el dinero… es enseñarles cómo administrarlo y cómo construir su propio futuro.
Con aprecio, Rubén Garza .
Avanzando con Rubén





