Un segundo mexicano falleció ayer, esta vez en Florida, en medio de un operativo del ICE y de la agencia de Investigaciones de Seguridad Nacional.

El hombre, de 28 años, era uno de cuatro ocupantes de un vehículo que se detuvo en el estacionamiento de una gasolinera y tienda de conveniencia en el área de St. Augustine antes de las 7 de la mañana. Al ver a los agentes, todos intentaron escapar a pie y el mexicano atravesó corriendo una vía transitada, por la que venía un camión que no logró frenar y lo atropelló, indicó en un comunicado el sargento Dylan Bryan, de la Patrulla de Caminos de Florida. El conductor del camión se detuvo e intentó ayudar al hombre, indicó Bryan.

Con este caso, suman al menos 10 los decesos de personas en encuentros con agentes migratorios desde que el presidente Donald Trump inició con su campaña de deportaciones a gran escala el año pasado. Solo en la última semana murieron tres personas, incluyendo otro mexicano, Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, en Houston, Texas, el pasado 7 de julio.

Cientos de personas protestaron ayer en Maine por el asesinato a tiros, el lunes, del colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años. También hubo manifestaciones en Nueva York por los casos de Joan y de Salgado Araujo. Ambos conducían vehículos cuando el ICE comenzó a perseguirlos. Los agentes no llevaban cámaras y alegaron, en el caso del mexicano, que “usó su vehículo como arma”, y en el del colombiano, que quiso huir y le dispararon por “temores de seguridad pública”. Ninguno de los dos era el objetivo de las operaciones del ICE.

Durán Guerrero emigró a Estads Unidos en busca de oportunidades laborales y residía en la ciudad de Biddeford. En una entrevista con el medio Blu Radio, el padre del joven, Omar Durán, aseguró que su hijo tenía permiso de trabajo y cumplía con los requisitos exigidos por las autoridades migratorias de EEUU.

También relató que el joven tenía una esposa y una hija de tres años, trabajaba en una veterinaria durante las mañanas y posteriormente hacía entregas a domicilio con su vehículo por las tardes. “Era un hombre muy trabajador… tenía muchos sueños por cumplir… Creemos que se cometió un error muy grande y que nos arrebataron a nuestro hijo de una manera injusta”, lamentó.

La familia de Salgado dijo que el mexicano estaba en proceso de regularizar su situación en EU, donde residía desde hacía casi 35 años.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, condenó la muerte de Durán Guerrero y aseguró que lo mataron “por creerlo un ser inferior y sin derechos”. El cuerpo del colombiano será repatriado a su país.

También ayer se informó que representantes del Caucus Hispano del Congreso de EEUU se personarán en una audiencia en Houston, Texas, para reunirse con testigos que presenciaron la muerte de Salgado.

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