Nueva York.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó este jueves como “una vergüenza” la decisión de Ucrania de reanudar sus ataques militares contra las refinerías de petróleo en territorio ruso. Durante una entrevista televisada para la cadena estadounidense Newsmax, el mandatario argumentó que esta renovada ofensiva está desestabilizando los mercados globales y encareciendo drásticamente los precios mundiales de la energía.

Las declaraciones de Trump profundizan una severa crisis diplomática entre Washington y Kiev. En sus declaraciones más duras hasta la fecha contra el liderazgo ucraniano, el presidente de EEUU arremetió de forma directa contra su homólogo Volodímir Zelenski por autorizar las operaciones, llegando a sugerir que “ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente”.

El Mito del “Alto al Fuego” Energético

La disputa ocurre semanas después de que quedara en evidencia que nunca existió una tregua oficial firmada entre Rusia y Ucrania. El denominado “alto al fuego energético” fue, en realidad, un anuncio informal y unilateral realizado por el propio Trump a través de su red social Truth Social.

Aquel entendimiento ficticio colapsó rápidamente debido a la falta de compromisos reales:

  • Sorpresa en Kiev: El presidente Zelenski reconoció públicamente que el supuesto pacto anunciado por la Casa Blanca fue una “completa noticia” para él y que se enteró a través de las redes sociales.
  • La postura de Trump: Al ser cuestionado por la prensa sobre la falta de confirmación de los bandos, Trump llegó a declarar textualmente: “Han alcanzado un acuerdo porque yo he dicho que han alcanzado un acuerdo”.
  • Silencio en Moscú: El Kremlin, por medio de su portavoz Dmitri Peskov, nunca validó el pacto, limitándose a reportar que los contactos continuaban pero que el acuerdo energético no estaba cerrado.

Colapso en el Terreno y Choque en los Precios

La tregua informal duró apenas 48 horas. Ucrania pausó sus incursiones esperando reciprocidad, pero Rusia continuó bombardeando centrales termoeléctricas y subestaciones civiles en Kiev y Járkov. Tras acusar a la Casa Blanca de presionar indebidamente a Kiev mediante el recorte de información de inteligencia militar para forzar el cumplimiento del supuesto pacto, el gobierno ucraniano levantó formalmente su prohibición autoinpuesta y reinició los ataques a las refinerías rusas.

Las consecuencias económicas no se han hecho esperar. Los bombardeos ucranianos contra la infraestructura de Moscú provocaron una escalada inmediata en los precios internacionales del diésel. Este incremento afecta a un mercado energético global ya presionado por un fuerte choque de oferta, derivado de la guerra simultánea con Irán y los bloqueos navales en el estratégico estrecho de Ormuz.

Choque Diplomático con la Unión Europea

Mientras Ucrania asegura que solo detendrá sus operaciones si Rusia frena los ataques a su red civil bajo garantías mutuas, la estrategia de la Casa Blanca ha encendido las alarmas en el Viejo Continente.

La propuesta de la administración Trump de suspender las sanciones al diésel de Moscú para mitigar la inflación en los combustibles ha sido rechazada tajantemente por los líderes de la Unión Europea. Los gobiernos europeos argumentan que aliviar la presión económica sobre el Kremlin solo proveerá a Vladímir Putin de los ingresos necesarios para seguir financiando su maquinaria de guerra, fracturando la postura de Occidente frente al conflicto.

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