Esta historia fue publicada originalmente por J. Patrick Coolican para Minnesota Reformer, en su versión en inglés y traducida al español. Fotografía: Nicole Neri/Minnesota Reformer.
Por Patrick J. Coolikan
El Departamento de Justicia de EEUU anunció que su División de Derechos Civiles está supervisando los centros de votación en los condados de Hennepin y Ramsey con motivo de las elecciones primarias del estado, “para garantizar la transparencia, la seguridad de las papeletas y el cumplimiento de la ley federal”, según un comunicado de prensa.
Ambos condados se negaron a permitir que el Departamento de Justicia (DOJ) ingresara a los recintos electorales —un derecho que les asiste por ley, según el Secretario de Estado Steve Simon, cuya oficina supervisa la administración electoral—. En su lugar, los observadores del DOJ deberán acatar las mismas normas que el resto de las personas, lo que restringe su acceso a un radio de 100 pies (unos 30 metros) alrededor de los centros de votación.
Los habitantes de Minnesota se muestran muy escépticos respecto al Departamento de Justicia federal, dada la violación sistemática de derechos constitucionales que muchos sufrieron durante la “Operación Metro Surge”, cuando la administración Trump envió al estado a 3.000 agentes federales de inmigración. Por ejemplo, tras la muerte de Renee Good, fiscales de la Oficina del Fiscal Federal para el Distrito de Minnesota renunciaron indignados después de que la cúpula del DOJ les ordenara investigar a la esposa de Good en lugar de al responsable de su muerte, el agente del ICE Jonathan Ross.
Simon se refirió a la presencia de los observadores del DOJ durante una conferencia de prensa el lunes, en lo que parecía ser un intento por calmar los ánimos.
“Esto se ha hecho en los últimos ciclos electorales bajo varios presidentes, incluido el presidente Biden. Es muy posible que los habitantes de Minnesota hayan votado en un centro con un observador federal presente sin siquiera darse cuenta”, afirmó.
Según explicó, el motivo declarado para la presencia de observadores es asegurar que los condados cumplan con la Ley de Derecho al Voto (Voting Rights Act), asistiendo a los votantes que hablan idiomas distintos al inglés y a aquellos con discapacidades.
Y añadió: “Entiendo perfectamente por qué la noticia de la presencia de agentes del gobierno federal en los centros de votación puede alarmar a la gente, especialmente aquí en Minnesota, dada la situación que todos hemos vivido en los últimos meses. Por eso, quiero dejar claro que no damos nada por sentado”.
El presidente Donald Trump ha afirmado reiterada y falsamente haber ganado en Minnesota en sus tres campañas presidenciales, al tiempo que ha lanzado acusaciones —ya desmentidas— sobre un fraude electoral generalizado en condados urbanos de tendencia mayoritariamente demócrata en todo el país.
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