Washington, D.C.— El Tribunal Supremo de Estados Unidos consideró ilegal la orden ejecutiva del presidente, Donald Trump, para limitar la ciudadanía de personas nacidas en territorio estadounidense como hijos de padres indocumentados o con visados temporales, un derecho que la corte considera consagrado en la Constitución.

La decisión del tribunal, que representa un duro golpe para Trump, mantiene la interpretación de que cualquier persona nacida en Estados Unidos es ciudadana, incluso si los padres de esa persona no lo son.

La decisión fue adoptada por cincos votos a favor y cuatro en contra de los magistrados que componen la corte y mantiene una interpretación de la Constitución que durante más de 150 años considera estadounidense a casi cualquier persona -existen excepciones como los hijos de funcionarios diplomáticos- que nazca dentro de la nación.

El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, redactó el dictamen en nombre de una mayoría que incluía tanto a conservadores como a liberales. Tres magistrados conservadores —Clarence Thomas, Samuel Alito y Neil Gorsuch— manifestaron su desacuerdo con la decisión.

“La ciudadanía, entonces como ahora, era el derecho a tener derechos: a participar libremente en nuestra comunidad política”, escribió Roberts en nombre del tribunal. “Los redactores de la Decimocuarta Enmienda extendieron esa promesa a toda persona nacida libre en esta tierra. Hoy mantenemos esa promesa”, añadió.

Trump y sus políticas antimigratorias

Trump había prometido en campaña limitar la ciudadanía automática para hijos de migrantes irregulares, una medida que firmó el mismo día en que asumió su segundo mandato el 20 de enero de 2025 y que inauguró un periodo de restrictivas políticas antimigratorias.

La orden, que afectaría a unos 255 mil niños al año, queda anulada con la decisión del Supremo, que analiza en el fallo qué significa ser ciudadano estadounidense y concluye “que alguien nacido en Estados Unidos y sometido a sus leyes entra en el ámbito de la ciudadanía por nacimiento”.

El inquilino de la Casa Blanca acudió el pasado mes de abril a la sesión pública de la Corte Suprema en la que se debatió la legalidad de la orden, la primera vez que un mandatario estadounidense en ejercicio presencia argumentos orales ante el alto tribunal.

El mandatario estadounidense ha argumentado que la Décimocuarta Enmienda se ha malinterpretado y ha asegurado que EU es el único país que otorga el derecho de ciudadanía de manera automática cuando en su suelo, un argumento falso, puesto que una treintena de países en todo el mundo también reconocen ese derecho.

Trump ha asegurado que la Decimocuarta Enmienda, que se aprobó tras la Guerra Civil para corregir el fallo “Dred Scott contra Sanford” de 1857 y garantizar ciudadanía a los antiguos esclavos y sus descendientes, solo pretendía otorgar la ciudadanía “a hijos de esclavos”.

Exige actuar al Congreso

Tras este revés, Trump exigió al Congreso poner manos a la obra.

“El Congreso debería empezar hoy mismo a trabajar para poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento, una práctica costosa e injusta para nuestro país. ¡Contarán con mi apoyo total y absoluto!”, escribió el mandatario en su red Truth Social.

Trump, que había prometido en campaña limitar la ciudadanía automática para hijos de migrantes irregulares, calificó la decisión del Tribunal Supremo de mantener la ciudadanía por nacimiento como “lamentable” para el país.

Pese al varapalo del poder judicial a los planes del presidente, Trump no renuncia a su objetivo y apunta ahora al Congreso como vía para conseguirlo: “podemos solucionarlo fácilmente en el Congreso mediante legislación —con el apoyo del presidente, algo que ha quedado claro durante este proceso—. ¡No hace falta una enmienda constitucional larga y engorrosa!”, aseguró.

mcc

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