Donald Trump, presidente estadounidense, declaró que “Venezuela tiene la mayor reserva de petróleo del mundo, mayor que la de Arabia Saudita”.
Añadió que su gobierno cuenta con “una presencia muy sólida en Venezuela. Vamos a obtener mucho dinero de Venezuela”.
“Haremos que ganen mucho dinero (…) Tenemos una muy buena relación con los líderes de Venezuela y lo mantendremos así”, agregó el presidente estadounidense durante un acto en un local ubicado en el estado de Iowa.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, estimadas en más de 300,000 millones de barriles, concentradas principalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco. Aunque lidera en volumen, gran parte de su crudo es pesado o extrapesado, lo que dificulta su extracción frente a los recursos convencionales de Oriente Medio.
Es importante diferenciar entre reservas y producción. Aunque Venezuela posee las mayores reservas, Estados Unidos es actualmente el mayor productor mundial de petróleo, bombeando más de 20 millones de barriles diarios en 2025. Para 2026, Venezuela proyecta inversiones de 1,400 millones de dólares para intentar elevar sus niveles de extracción.
A inicios de 2026, Venezuela se consolida como el epicentro de la riqueza energética global al albergar las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, estimadas en aproximadamente 303 mil millones de barriles. Esta cifra representa cerca del 17% del total mundial, superando a potencias energéticas tradicionales como Arabia Saudita e Irán.
El Gigante Dormido: Reservas vs. Producción
A pesar de su dominio en términos de inventario, existe una brecha crítica entre lo que el país posee bajo tierra y lo que logra extraer. El corazón de esta riqueza se encuentra en la Faja Petrolífera del Orinoco, un vasto territorio que contiene principalmente crudo pesado y extrapesado.
Producción Actual: Para enero de 2026, la producción venezolana muestra signos de recuperación, tras alcanzar en 2025 su nivel más alto en siete años con una media de 1.08 millones de barriles diarios. No obstante, esto sigue representando apenas el 1% de la oferta global.
El Contraste Global: Mientras Venezuela lidera en reservas, Estados Unidos mantiene su posición como el mayor productor mundial de crudo, a pesar de contar con reservas significativamente menores (aprox. 68 mil millones de barriles).
Ranking Mundial de Reservas (2026)
De acuerdo con los datos más recientes de organismos internacionales y la OPEP, el panorama de las mayores reservas probadas es el siguiente:
Venezuela: ~303,800 millones de barriles.
Arabia Saudita: ~267,000 millones de barriles.
Irán: ~208,000 millones de barriles.
Canadá: ~168,100 millones de barriles.
Irak: ~145,000 millones de barriles.
Perspectivas y Desafíos para 2026
El gobierno venezolano ha iniciado el año con una ambiciosa estrategia para atraer capital extranjero. Se proyecta un aumento del 55% en la inversión petrolera para 2026, respaldado por una propuesta de reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos que busca otorgar una mayor participación a las empresas privadas.
Sin embargo, el camino hacia la plena explotación enfrenta obstáculos técnicos y políticos. El crudo extrapesado del Orinoco es costoso de extraer y procesar, requiriendo tecnologías avanzadas y diluyentes que el país ha tenido dificultades para asegurar de manera constante. En un mercado que la Agencia Internacional de Energía (AIE) prevé con superávit de oferta para 2026, la capacidad de Venezuela para modernizar su infraestructura será determinante para transformar sus reservas en un motor económico efectivo.
- Para enero de 2026, la relación energética entre Estados Unidos y Venezuela ha dado un giro estratégico que beneficia a la economía estadounidense en múltiples niveles, desde la eficiencia industrial hasta el control geopolítico.
- Los principales beneficios para Estados Unidos son:
- Optimización de Refinerías en el Golfo: Aproximadamente el 70% de la capacidad de refinación de EEUU está diseñada para procesar crudo pesado y extrapesado. Las refinerías en Texas y Luisiana obtienen mayores márgenes de beneficio al procesar petróleo venezolano, el cual es ideal para su infraestructura técnica, en comparación con el petróleo ligero producido localmente mediante fracking.
- Reducción de Costos de Importación: El petróleo venezolano representa una alternativa más económica y cercana que el crudo pesado importado de Canadá. Esto ayuda a reducir los costos operativos de las energéticas estadounidenses y, potencialmente, los precios de la gasolina para los consumidores.
- Control de la Oferta Global: Al facilitar el regreso de sus grandes petroleras (como Chevron) para reconstruir la infraestructura venezolana, Washington busca inyectar mayor volumen al mercado global para evitar un “oil crunch” o escasez en la próxima década.
- Desplazamiento de Rivales Geopolíticos: El renovado acceso de EEUU al crudo venezolano desvía exportaciones que antes se dirigían mayoritariamente a China como pago de deudas. Esto aumenta la presión económica sobre sus competidores globales al obligarlos a buscar fuentes de energía más costosas.
- Seguridad Energética Regional: La proximidad geográfica de Venezuela garantiza un suministro estable de diesel y combustible para aviones (jet fuel), productos derivados del crudo pesado que actualmente presentan una oferta ajustada a nivel mundial.
- Para 2026, se ha anunciado que las ventas de petróleo venezolano quedarán bajo supervisión de la administración estadounidense para asegurar que los ingresos beneficien tanto a las empresas norteamericanas como a la reconstrucción de la infraestructura local.








