Por Julio Valdez
Minneapolis, Minnesota.— La ciudad del norte de Estados Unidos se ha convertido en el epicentro de una crisis de seguridad, derechos civiles y política migratoria, tras semanas de operativos de inmigración federales que han derivado en miles de arrestos, enfrentamientos con manifestantes y al menos tres tiroteos mortales vinculados a agentes del ICE y la Patrulla Fronteriza.
La llamada Operación Metro Surge, impulsada por la administración federal, ha desplegado más de 3 000 agentes en el área de Minneapolis-Saint Paul con el objetivo de detener y deportar a inmigrantes indocumentados, o al menos eso dicen las autoridades. Según reportes recientes, únicamente en los últimos días se han producido más de 3 000 arrestos, lo que ha generado indignación y protestas de ciudadanos y activistas por derechos humanos, sin embargo es el modo en el que lo han hecho lo que levanta interrogantes en muchas áreas de la sociedad, local y nacional.
Tiroteos y brutalidad alegada
La misión se ha tornado particularmente polémica tras tiroteos fatales de civiles por parte de agentes federales. El 7 de enero, una mujer de 37 años, Renée Good, fue abatida por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en una calle residencial de Minneapolis, en un incidente que las autoridades describieron como un intento de atropello, pero que líderes locales calificaron de uso excesivo de fuerza.
El 24 de enero, Alex Pretti, enfermero de cuidados intensivos, fue también mortalmente herido por agentes de la Patrulla Fronteriza en circunstancias que continúan en investigación. Diferentes versiones oficiales y material audiovisual difundido por testigos han alimentado la disputa sobre si hubo amenaza real o si se trató de una respuesta desproporcionada ante un manifestante firme en sus convicciones.
Voceros, celebridades y personalidades políticas alzan la voz
La situación ha suscitado reacciones en distintos ámbitos:
Líderes políticos estatales y locales, como el gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis Jacob Frey, han exigido la retirada de los agentes federales y criticado la falta de coordinación con autoridades locales.
Organizaciones de derechos civiles han denunciado violaciones a las libertades constitucionales, señalando no sólo los tiroteos sino detenciones sin justificación y uso de gas lacrimógeno contra manifestantes.
Figuras del movimiento laboral como la central AFL-CIO han pedido que el ICE abandone Minnesota “antes de que alguien más resulte herido o muerto”, calificando los métodos de la operación como excesivos y contraproducentes.
Celebridades y exfuncionarios nacionales han intervenido en el debate: ex presidentes como Barack Obama y Bill Clinton han criticado la escalada de violencia y el manejo de la crisis, mientras que el presidente Donald Trump ha defendido la actuación de los agentes y atribuido los disturbios a líderes liberales, intensificando la polarización del tema.
Senadores y congresistas republicanos han pedido una investigación “transparente” sobre los tiroteos, subrayando la necesidad de formación adecuada y rendición de cuentas dentro de ICE y otras agencias federales.
Voces del entretenimiento: celebridades alzan la voz
A medida que la situación en Minnesota ha ganado atención nacional e internacional, varias figuras del espectáculo y la cultura popular han expresado sus opiniones y solidaridades, generando aún más debate sobre las acciones de las agencias de inmigración y el uso de la fuerza.
En el contexto del Festival de Cine de Sundance, estrellas como James Edward Jr., Olivia Wilde, Natalie Portman y Elijah Wood se unieron a protestas contra el operativo de inmigración y criticaron abiertamente las acciones de ICE y de la administración federal, calificándolas como “inaceptables” y parte de una crisis moral más amplia en el país. Wilde llamó al contexto “inimaginable”, mientras Portman calificó lo ocurrido como “obsceno” por el presunto trato violento hacia manifestantes y civiles.
En el popular programa estadounidense The View, las presentadoras —entre ellas Whoopi Goldberg, Ana Navarro y Sunny Hostin— dedicaron un segmento emotivo para condenar la muerte de Alex Pretti, acusando al gobierno y a las agencias federales de tener “sangre en sus manos” por la forma en que se manejaron las operaciones y la narrativa oficial de los hechos.
La estrella de la WNBA Breanna Stewart hizo un gesto significativo durante un partido al sostener un cartel con el mensaje “Abolish ICE” (“Abolir ICE”), en clara protesta por la violencia de los agentes federales y en solidaridad con las comunidades afectadas. Su postura fue acompañada por mensajes de otros atletas de la NBA y NFL que exigieron justicia y un fin a las tácticas agresivas de las autoridades.
Artistas como Billie Eilish, Meg Stalter y otras personalidades del movimiento LGBT+ utilizaron sus plataformas para denunciar a ICE, calificar de injustas y peligrosas las redadas y hacer llamados a la acción: desde contactar a legisladores hasta apoyar legalmente a las comunidades inmigrantes.
Algunas figuras, como Ellen DeGeneres, también han intervenido en el debate, expresando apoyo a las protestas pacíficas en Minneapolis y lamentando los sucesos recientes, aunque esto generó debate y críticas en redes sociales por parte de quienes consideran sus comentarios polarizantes o fuera de contexto.
Estas intervenciones del mundo del entretenimiento y la cultura popular han ayudado a amplificar el conflicto de Minnesota más allá del ámbito local y político, convirtiéndolo en un tema de conversación nacional sobre derechos civiles, justicia social y políticas migratorias en Estados Unidos.
Opinión pública y redes sociales
En redes y plataformas comunitarias, se reflejan posturas encontradas: algunos usuarios responsabilizan a políticas locales de inmigración que limitan la cooperación con ICE, mientras otros relatan experiencias de arrestos arbitrarios o uso de fuerza injustificado por parte de agentes federales.
El hecho de que literalmente cada persona posea un teléfono celular con el que pueden grabar audio y video y subirlo al instante de que suceden los hechos, ha logrado que las versiones oficiales de las autoridades, incluso a nivel gubernamental, no empaten contra lo que millones de personas ven en tiempo real en las redes sociales.
Miles de fotografías y videos, muestran desde diferentes ángulos, las varias ocasiones en que los agentes federales de las distintas agencias del gobierno estadounidense han hecho uso de la fuerza en una manera en la que difícilmente pueden desmentir sus acciones con sus palabras.
El impacto humano y social
Mientras los debates políticos continúan, familias y comunidades afectadas viven la realidad de detenciones, miedo y protestas constantes. Las tensiones recuerdan a otros episodios de violencia policial en la región —como el caso de Daunte Wright en 2021— y han reavivado demandas de reformas profundas en la forma en que se aplican las políticas migratorias y de seguridad en Estados Unidos.
Es un hecho que algo no está bien en las cúpulas del gobierno estadounidense y que ya antes se vio algo similar en Los Angeles, Chicago y otras ciudades, ninguna de ellas favoritas del actual presidente del país. Ni él ni sus aliados cercanos tienen algún plan para desescalar la situación, ya demasiado caliente, porque continúan enviando sus mensajes beligerantes contra el gobernador de Minnesota y el alcalde de Minneapolis.
Mientras tanto, la comunidad minnesotana, orgullosa de sus firmes ideales, se manifiesta mostrando el rechazo a toda la violencia que ha estado pasando en su calles, en sus templos, en sus tiendas, con sus amigos, con sus vecinos, con sus familiares. Y poco a poco, el descontento ha llegado a otras ciudades, a otros estados, a otros países.
Minnesota no esta sola.








