Minneapolis, Minnesota.— Varias docenas de manifestantes fueron arrestados el sábado frente a un edificio federal en Minneapolis cuando la policía disolvió una protesta para conmemorar el primer mes del fallecimiento de una mujer de Minnesota a manos de un agente de inmigración.

Renee Good fue abatida el 7 de enero mientras se alejaba en su auto de los agentes de inmigración en un vecindario de Minneapolis. Su muerte y la de otro residente de Minneapolis, Alex Pretti, ocurrida pocas semanas después, han provocado indignación a nivel nacional por la intensificación de las medidas migratorias del presidente Donald Trump.

Decenas de manifestantes se reunieron cerca del mediodía en la acera frente al Edificio Federal Bishop Henry Whipple, lanzando botellas y juguetes sexuales a una fila de policías que custodiaban la propiedad. El departamento de policía del condado de Hennepin informó que los arrestos comenzaron después de que la multitud empezara a lanzar trozos de hielo y dañara parte de la propiedad. Un policía recibió un golpe en la cabeza y el parabrisas de un vehículo de patrulla fue destrozado, informó el departamento en su página de Facebook.

La policía declaró que la reunión era ilegal y ordenó a los manifestantes que se retiraran. Muchos lo hicieron, informó el Star Tribune, pero alrededor de 100 permanecieron en un enfrentamiento con los policías, patrulleros estatales y agentes de conservación del estado.

El departamento de policía luego informó a la estación de televisión KSTP que se realizaron al menos 42 arrestos. Hasta el sábado por la tarde, ningún elemento del departamento de policía había respondido a los correos electrónicos, mensajes de voz y de texto enviados por The Associated Press.

Mientras tanto, el sábado, cientos de personas se reunieron en un campo cubierto de nieve en un parque de Minneapolis para honrar a Good y Pretti. Los organizadores del evento repitieron las críticas recientes a la ofensiva contra la inmigración en todo Minnesota, calificándola como una ocupación federal.

Un líder espiritual lakota, el jefe Arvol Looking Horse, dirigió una ceremonia al frente de la multitud, en la que muchas personas llevaban carteles y banderas estadounidenses. Otros compartieron música y poesía para honrar a las dos personas que, en las últimas semanas, se han convertido en figuras centrales en el polarizador debate sobre la inmigración.

El 7 de enero, un agente federal de inmigración le disparó y mató a Good, madre de tres hijos de 37 años, en su coche en Minneapolis. Tres agentes rodearon su SUV Honda Pilot en una calle nevada a pocas cuadras de donde ella vivía. En un video tomado por un transeúnte se muestra a un agente acercándose al SUV detenido en medio de la carretera, exigiendo que el conductor abriera la puerta y tomando la manija.

El vehículo comenzó a avanzar, y otro agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas que estaba frente a él sacó su arma y disparó inmediatamente a quemarropa, retrocediendo mientras el vehículo se movía hacia él. El gobierno de Trump calificó a Good como una terrorista doméstica que intentó arrollar a un apagente con su vehículo. Autoridades estatales y locales han rechazado esa caracterización.

Pretti fue asesinado el 24 de enero durante un altercado con agentes de inmigración en la calle. En un video grabado por un transeúnte se muestra a media docena de agentes llevándolo al suelo. Uno vio el arma de Pretti, quien tenía licencia de portación, y gritó “Tiene un arma”. Luego, dos agentes abrieron fuego.

El zar fronterizo del gobierno de Trump, Tom Homan, anunció el miércoles que la administración retiraría a 700 agentes de inmigración de Minnesota, aproximadamente una cuarta parte de los elementos desplegados en el estado, después de que las autoridades estatales y locales acordaran la semana pasada cooperar entregando a los inmigrantes arrestados. Sin embargo, Homan no dijo en qué momento la administración terminaría su ofensiva en el estado.

La esposa de Good, Becca Good, emitió un comunicado el sábado diciendo que el esfuerzo de inmigración daña a las personas en Minneapolis y nadie conoce sus nombres.

“Conocen el nombre de mi esposa y conocen el nombre de Alex, pero hay muchos otros en esta ciudad que están siendo dañados y a los que no conocen; sus familias sufren igual que la mía, aun si no se parecen a la mía”, dijo Becca Good en el comunicado. “Son vecinos, amigos, compañeros de trabajo, compañeros de clase. Y también debemos conocer sus nombres. Porque esto no debería sucederle a nadie”.

cc/bmc

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here