Miami, Florida.— Los votantes latinos en Estados Unidos llegan a las elecciones del 3 de noviembre con un cambio que puede perjudicar a los republicanos: una parte de quienes apoyaron a Donald Trump en 2024 ha perdido la confianza en su gobierno, de acuerdo con analistas, y las encuestas dan ventaja a los candidatos demócratas entre los hispanos de distritos donde se disputa el control de la Cámara de Representantes.
El Pew Research Center señala que el presidente Trump enfrenta el costo electoral de las expectativas que despertó y no cumplió.
La encuesta de Hart Research para TelevisaUnivision, del 6 al 17 de agosto entre mil 500 votantes latinos registrados en 17 distritos competidos halló que 58% prefería al candidato demócrata a la Cámara y 35% al republicano; es una ventaja de 23 puntos dentro del electorado hispano de esas demarcaciones.
“Según encuestas y estudios, los demócratas tienen una oportunidad concreta de conseguir votos para ganar escaños y disputar mayoría que necesitan para controlar esa cámara del Congreso”, dice la activista Patricia Andrade, desde Miami, a EL UNIVERSAL. En tres distritos de Texas incluidos en el estudio, el 23, el 28 y el 35, los entrevistados latinos dijeron haber repartido su voto presidencial de 2024 por igual entre Trump y Kamala Harris: 44% para cada uno. Para la elección de este año, sus preferencias son de 56% para los demócratas y 36% para los republicanos.
El viernes, una encuesta del Pew Research reveló que más de la mitad de los votantes latinos, 51%, apoya a los candidatos demócratas al Congreso, más del doble que a los republicanos (24%), mientras que cerca de tres cuartos, 74%, desaprueban la presidencia de Trump.
UnidosUS documentó el crecimiento del arrepentimiento de los latinos. A la pregunta: “Si se pudiera repetir la elección, ¿volvería a votar por Trump?, 9% respondió en abril de 2025 que no; para noviembre, ya era 13% y para mayo de este año, ya era 25%. Las dificultades económicas ocupan el primer lugar entre los asuntos que influyen en la evaluación de Trump y su partido; en la encuesta nacional de UnidosUS entre 3 mil votantes latinos registrados, 44% mencionó el costo de vida y la inflación; 33%, detenciones y deportaciones dentro de EU y 26%, los empleos, salarios y economía; los entrevistados podían seleccionar dos respuestas. Los gastos familiares y las condiciones de trabajo forman parte central del juicio sobre el gobierno.
Eric Rodríguez, vicepresidente sénior de Política e Incidencia de UnidosUS, explicó en mayo que “el costo de vida sigue siendo una de las principales preocupaciones de los votantes latinos y las dificultades financieras personales están por todas partes”. La encuesta encontró que 52% esperaba que las políticas económicas del presidente empeoraran su situación durante los siguientes 12 meses. Para esos ciudadanos, el gobierno tampoco ofrecía confianza en una mejoría próxima de sus condiciones de vida.
Deilianys Campos, madre de familia en Miami, señala que “la inflación y las detenciones tan violentas y absurdas de ICE nos molestan a la gran mayoría de los latinos, pero la otra verdad es que los republicanos dejaron que Trump se apropiara del partido y ahora van a pagar las consecuencias de un presidente completamente loco y fuera de control”, dice.
En la encuesta de UnidosUS, 75% aprobaba el desempeño de Trump y 23% lo desaprobaba; entre independientes latinos, el rechazo alcanzaba 70% y entre demócratas, 90%. Trump ha perdido 25% del apoyo republicano hispano, aun cuando conserva el apoyo mayoritario y enfrenta oposición amplia fuera de él. La pérdida de confianza entre sus antiguos votantes permite, además, distinguir la decepción reciente del rechazo de quienes ya eran opositores. Los legisladores republicanos en el Congreso tenían evaluación favorable de 54% entre los votantes de origen cubano, 39% entre puertorriqueños, 35% entre sudamericanos, 32% entre mexicanos y 29% entre centroamericanos. Entre los cubanos, el grupo más favorable, 41% los evaluaba negativamente. Ninguna comunidad puede describirse como políticamente uniforme a partir de su nacionalidad de origen.
Las diferencias aparecen entre mujeres y hombres de una misma generación; un estudio de las universidades de California en Los Ángeles y Berkeley, realizado con mil 912 votantes latinos registrados de California y publicado el 10 de septiembre con datos de mayo encontró una oposición especialmente intensa entre las jóvenes. Combatir la agenda de Trump era muy importante al evaluar candidatos a gobernador para 82% de las latinas menores de 30 años y para 52% de los hombres latinos de esa edad.
G. Cristina Mora, profesora de Sociología y codirectora del Instituto de Estudios Gubernamentales de Berkeley, explicó al presentar el estudio que “el género nos cuenta parte de la historia, pero las diferencias se vuelven mucho más claras cuando también consideramos la edad y el nivel educativo”.
Ese electorado diverso puede decidir contiendas con consecuencias nacionales. En el distrito 15 de Texas, la republicana Monica de la Cruz enfrenta al demócrata Bobby Pulido; Cook Political Report reclasificó elección como una competencia sin favorito claro. Los latinos pueden contribuir a cambiar al representante y, mediante ese escaño, a modificar mayoría de la Cámara.
Sin embargo, si bien la decepción latina con Trump puede beneficiar a los demócratas, existe una amenaza: el abstencionismo. “Una ventaja en las encuestas para algún candidato o partido puede reducirse o desaparecer si los votantes que lo apoyan se quedan en casa”, dice Andrade.
En 2018 votó 40.4% de los ciudadanos latinos adultos y en 2022 participó 37.9%, según datos de la Oficina del Censo analizados por la Universidad de la Ciudad de Nueva York. El promedio de ambas elecciones fue de 39.15% de participación y 60.85% de abstencionismo; aproximadamente seis de cada 10 ciudadanos latinos con edad para votar no acudieron a las urnas.
La proporción registrada aumentó de 53.7% en 2018 a 57.8% en 2022, mientras disminuía participación. Pew encontró que 37% de los latinos que habían votado en 2018 no regresó a las urnas en 2022. Entre quienes participaron, el voto latino por candidatos demócratas pasó de 72% en 2018 a 60% en 2022, mientras el republicano aumentó de 25% a 39%.
Para los demócratas, una dificultad aparece entre los independientes latinos; en abril y mayo, 33% prefería al candidato demócrata a la Cámara, 13% al republicano y 54% seguía indeciso. Además, 54% se decía muy o extremadamente motivado para votar, frente a 72% de los demócratas latinos y 78% de los republicanos. UnidosUS identificó en septiembre a casi 38% del electorado hispano como susceptible de cambiar su apoyo.
Janet Murguía, presidenta de la organización, dijo que los latinos “están profundamente preocupados por su estabilidad económica”. Según las últimas encuestas, los demócratas tienen ventaja entre los latinos de distritos examinados y oportunidad de recuperar apoyo perdido; los republicanos conservan electores hispanos motivados para participar. Pero “si los latinos favorables a los demócratas se abstienen en mayor proporción, facilitarán victorias republicanas aun cuando las encuestas hayan mostrado condiciones para derrotarlos”, dice Andrade.










