Londres, Reino Unido.— Una fuerza policial británica arrestó al expríncipe Andrés de Inglaterra, ahora conocido como Andrew Mountbatten-Windsor, por presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público.

La policía del Valle del Támesis, que cubre las zonas al oeste de Londres, incluyendo la antigua residencia de Mountbatten-Windsor, indicó que estaba “evaluando” reportes según los cuales el expríncipe Andrés envió informes comerciales al delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein en 2010.

La revisión se produjo tras la publicación de millones de páginas de documentos relacionados con una investigación sobre Epstein en Estados Unidos. Mountbatten-Windsor aparece en varias ocasiones en los documentos.

Las autoridades no identificaron a Mountbatten-Windsor, como es habitual según la ley británica. Pero, consultada sobre si había sido arrestado, la policía remitió a un comunicado en el que señalaba que habían detenido a un hombre de unos sesenta años. Mountbatten-Windsor tiene 66 años.

“Tras una evaluación exhaustiva, hemos abierto una investigación sobre esta denuncia de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público”, señaló el comunicado. “Entendemos el gran interés público en este caso y proporcionaremos información actualizada en el momento oportuno”.

Mountbatten-Windsor ha negado repetidamente cualquier irregularidad en su relación con Epstein. El otoño pasado, el rey Carlos III despojó a Andrés de sus títulos reales, incluyendo el derecho a ser llamado príncipe, mientras intentaba proteger a la monarquía de las continuas revelaciones sobre la relación de su hermano menor con Epstein. Esas revelaciones han empañado la imagen de la familia real durante más de una década.

Imágenes que circularon en internet parecían mostrar coches policiales sin distintivos en la vivienda de Mountbatten-Windsor, Wood Farm, en la finca de Sandringham, en Norfolk, y a agentes no uniformados que parecían congregarse en el exterior.

Rey Carlos III: “la justicia debe seguir su curso”

Al respecto ya se pronunció el rey Carlos III quien declaró que “la justicia debe seguir su curso” tras el arresto de su hermano, el expríncipe Andrés, salpicado por el caso Epstein y bajo sospecha de mala conducta durante su etapa como enviado comercial de Reino Unido.

“Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto se investiga de la manera apropiada y por las autoridades correspondientes”, afirmó Carlos III, en una inusual declaración firmada personalmente.

“En esto, como he dicho antes, cuentan con todo nuestro apoyo y cooperación”, señaló. “Permítanme dejarlo claro: la justicia debe seguir su curso”, añadió.

mcc

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