Por Julio Valdez
En junio de 2025, Donald Trump anunció con gran despliegue mediático el lanzamiento de Trump Mobile, un nuevo servicio de telefonía acompañado de un smartphone propio: el T1 Phone, rápidamente apodado por la prensa como el “Trump Phone”. El proyecto fue presentado como una alternativa “patriótica”, con promesas ambiciosas sobre su fabricación, precio y disponibilidad. Sin embargo, más de medio año después, el dispositivo sigue sin llegar a manos de los consumidores.
Fechas incumplidas y una preventa sin desenlace
Desde su anuncio inicial, el Trump Phone ha acumulado retrasos consecutivos. En un primer momento, se habló de un lanzamiento para el verano u otoño de 2025. Posteriormente, la fecha se movió a finales de ese mismo año, y más tarde a enero de 2026. Ninguna de estas fechas se cumplió.
A pesar de ello, la empresa abrió una preventa, permitiendo a usuarios reservar el dispositivo sin que existiera una fecha definitiva de entrega. Hasta ahora, no hay confirmación oficial de envíos realizados, ni un calendario claro que garantice cuándo llegará finalmente al mercado. Informes recientes apuntan a que el lanzamiento podría retrasarse nuevamente hasta marzo de 2026, aunque esta fecha tampoco ha sido confirmada de manera formal.
¿Un teléfono realmente “hecho en Estados Unidos”?
Uno de los puntos más polémicos del anuncio fue la afirmación de que el Trump Phone sería “completamente fabricado en Estados Unidos”. Trump y su entorno destacaron este aspecto como un símbolo de independencia industrial y nacionalismo económico.
Sin embargo, expertos de la industria tecnológica señalaron desde el inicio que esa promesa era altamente improbable. La fabricación de smartphones depende de una cadena de suministro global que incluye procesadores, pantallas, memorias y sensores producidos mayoritariamente en Asia. Actualmente, Estados Unidos no cuenta con la infraestructura necesaria para fabricar un smartphone completo a gran escala y a un precio competitivo.
Con el paso de los meses, el propio discurso oficial cambió: la expresión “Made in USA” fue retirada o suavizada en los materiales promocionales, sustituyéndose por frases más ambiguas como “diseñado con orgullo estadounidense”. Hasta el momento, no existe evidencia pública que confirme que el dispositivo sea fabricado íntegramente en territorio estadounidense.
Críticas, investigaciones y escepticismo
Los retrasos y los cambios en el discurso han provocado críticas desde distintos sectores. Opositores políticos y organizaciones de consumidores han solicitado que se investigue el proyecto por posibles prácticas de publicidad engañosa, al considerar que las promesas iniciales no se han cumplido.
Analistas tecnológicos también han cuestionado el proyecto, señalando que el T1 Phone parece ser un dispositivo genérico, similar a modelos ya existentes en el mercado, con una personalización estética y de marca, pero sin innovaciones técnicas claras que justifiquen su narrativa de “revolución” tecnológica.
Cerca de 600,000 personas compraron o reservaron el llamado “Trump Mobile” durante la preventa realizada en 2025. A pesar de que se prometió la entrega del “teléfono de oro” por $500 dólares antes de finalizar el año, a principios de 2026, los compradores aún no han recibido sus dispositivos, generando quejas de estafa.
Comparación con otros teléfonos del mercado
El caso del Trump Phone contrasta con lanzamientos recientes de otras marcas. Incluso teléfonos de gama media, con precios similares, suelen anunciarse cuando la producción y las certificaciones ya están listas, cumpliendo plazos de entrega relativamente precisos.
Si bien ha habido en el pasado proyectos tecnológicos fallidos o cancelados —especialmente en startups—, resulta inusual que un producto tan promocionado, vinculado a una figura pública de alto perfil, acumule tantos retrasos sin una explicación técnica detallada.
¿Quién responde por el T1?
Según el membrete legal del teléfono que ostenta en su página web, éste y todos los diseños asociados son marcas comerciales de DTTM Operations LLC. TrumpSM Mobile, sus productos y servicios no son diseñados, desarrollados, fabricados, distribuidos ni vendidos por The TrumpSM Organization ni por ninguna de sus respectivas filiales o directores.
T1 Mobile LLC utiliza el nombre y la marca comercial TRUMPSM de conformidad con los términos de un contrato de licencia limitada, que puede rescindirse o revocarse según sus términos.
La protección de dispositivos, la asistencia en carretera, los beneficios de telesalud y farmacia, y todos los productos y servicios relacionados son ofrecidos, administrados y proporcionados exclusivamente por proveedores externos independientes.
TrumpSM Mobile no posee, opera ni controla estos servicios y no se responsabiliza de su disponibilidad, rendimiento ni condiciones de uso. Todos estos servicios están sujetos a los términos, condiciones y políticas de privacidad aplicables de los respectivos proveedores externos, que serán puestos a disposición por dichos proveedores.
Un proyecto aún en el aire
A comienzos de 2026, el Trump Phone sigue siendo más una promesa que un producto real. No hay unidades entregadas, no existe una fecha definitiva de lanzamiento y la afirmación de que sea un teléfono “hecho en Estados Unidos” permanece sin sustento verificable.
Por ahora, el T1 Phone se suma a la lista de proyectos anunciados con gran expectativa, pero cuyo futuro sigue siendo incierto. La pregunta ya no es solo cuándo llegará al mercado, sino si logrará hacerlo tal como fue prometido.








