Las hijas del activista afroestadounidense Malcolm X pidieron que se reabra la investigación sobre su asesinato a la luz de un nuevo testimonio que implica a la policía de Nueva York y al FBI. 

Contactado por la AFP el domingo, un portavoz de la fiscalía de Manhattan dijo que el “examen” del expediente estaba “en curso”. 

Durante una rueda de prensa fue presentada una carta escrita por un expolicía de Nueva York, ahora fallecido, que acusa a la policía y al FBI de complicidad en el asesinato. 

Según su primo, el oficial, que era negro y operaba encubierto, asegura haberse acercado, a pedido de sus jerarcas, al séquito de Malcolm X y haber atrapado a dos de sus guardaespaldas, arrestados solo unos días antes del asesinato. 

El 21 de febrero de 1965, El-Hajj Malik El-Shabazz, nombre real de Malcolm X, estaba sin sus dos guardaespaldas cuando se presentó para una alocución en el Audubon Ballroom, una sala de espectáculos del alto Manhattan, antes de caer bajo las balas de tres tiradores. 

De manera más general, el exoficial, que quería que su testimonio se hiciera público solo después de su muerte, sostiene que la Policía de Nueva York (NYPD) y el FBI han mantenido en secreto ciertos aspectos del caso. 

En febrero de 2020, luego de la transmisión de un documental en Netflix (“¿Quién mató a Malcolm X?”), el fiscal de Manhattan, Cyrus Vance, pidió a sus equipos que revisaran el caso para determinar si la investigación debía reabrirse o no. 

Consultada este domingo por la AFP, la Policía de Nueva York dijo que había comunicado a la Fiscalía “todos los registros relacionados con este caso”. 

El NYPD “está dispuesto a contribuir a esta revisión de cualquier manera”, señaló. 

Contactada por AFP, la oficina del FBI en Nueva York no respondió. 

“Todo lo que arroje luz sobre esta terrible tragedia debe ser considerado cuidadosamente”, comentó Ilyasah Shabazz, una de las tres hijas de Macolm X, presente en la rueda de prensa.

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