Estados Unidos, en el primer avance de peso sobre el dosier nuclear tras la llegada al poder de Joe Biden, participa a partir del martes en las negociaciones en Viena para tratar de salvar el acuerdo internacional sobre la producción nuclear iraní.

No obstante, no estarán en la misma mesa que Teherán y serán los europeos los que actúen como intermediarios entre las dos partes, con la esperanza de lograr resultados concretos tras un compás de espera de dos meses.

Washington envió señales positivos al afirmar que «para volver al respeto (del acuerdo de Viena), va a tener que levantar estas sanciones que están en contradicción con el acuerdo (…) sobre la energía nuclear» iraní, según palabras del emisario estadounidense Rob Malley a la cadena PBS.

Irán calificó el martes de «prometedoras» estas  declaraciones.

«Encontramos esta posición realista y prometedora. Y esta posición podría ser el inicio de la corrección de un mal proceso que había llevado a la diplomacia al punto muerto. Celebramos estas declaraciones», dijo Ali Rabii, portavoz del gobierno, en una rueda de prensa en Teherán.

En cuanto esas medidas punitivas que asfixian la economía irania sean levantadas, la República islámica prometió cumplir con sus obligaciones nucleares, de las que se liberó progresivamente tras la retirada de Estados Unido del acuerdo.

– ¿Regreso al acuerdo? –

El nuevo presidente estadounidense aseguró que está dispuesto a volver al acuerdo firmado en 2015 en Viena, que pretende que Irán no se dote con armas atómicas.

Entrada del Gran Hotel de Viena, donde EEUU, UE, China, Rusia e Irán mantendrán conversaciones nucleares.
Entrada del Gran Hotel de Viena, donde EEUU, UE, China, Rusia e Irán mantendrán conversaciones nucleares. ©AFP

Su predecesor Donald Trump lo denunció unilateralmente en 2018 y restableció e incluso endureció las sanciones contra Teherán.

«Es un logro importante, que muestra que Estados Unidos, así como Irán quieren romper la inercia y el esquema expectante que consiste en que ‘la pelota está en el otro campo'», comentó en Twitter Ali Vaez, de la organización de prevención de conflictos Internacional Crisis Grupo.

«Hay entrevistas preparatorias bilaterales en curso» en un hotel de lujo de la capital austríaca, según un tuit del embajador ruso ante organizaciones internacionales, Mihail Ulyanov.

El martes a las 12h30 GMT habrá una reunión de la comisión mixta en presencia del conjunto de los firmantes del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés): Irán, Alemania, Francia, Reino Unido, China, Rusia bajo la égida de la Unión Europea (UE) representada por el secretario general adjunto del Servicio de Acción Exterior, Enrique Mora.

Al mismo tiempo, «se realizarán reuniones de expertos durante 15 días, un mes, no sabemos», desgrana un diplomático europeo basado en la capital austriaca.

Por otro lado, estará la delegación estadounidense, en otro lugar y sin ningún contacto con la República Islámica que ha excluido reunirse con Estados Unidos.

– Volver a 2015 –

Este formato «no facilita las cosas, pero en el fondo no se trata (…) de inventar algo nuevo, volvemos a lo que existía en 2015», declaró el lunes el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Riabkov, a las agencias nacionales.

Para Kelsey Davenport, directora de la política de no proliferación en la Arms Control Association, «esta diplomacia de autobús no es la ideal pero la UE está bien situada para salir del impasse y coordinar las medidas necesarias para restaurar el acuerdo».

Esta experta exhorta a un «primer gesto audaz de ambos lados para insuflar un impulso al proceso y demostrar la voluntad política de cada uno».

La bandera iraní en la sede del Organismo Internacional de Energía Atómica, en Viena, el 1 de marzo de 2021
La bandera iraní en la sede del Organismo Internacional de Energía Atómica, en Viena, el 1 de marzo de 2021. ©AFP

Washington podría, por ejemplo, desbloquear «el acceso a las transacciones financieras extranjeras y facilitar la ayuda humanitaria» – medicamentos y equipos médicos, en particular -, dice Davenport, mientras que Teherán podría dejar el enriquecimiento de uranio a en torno del 20%.

Pero la tarea no será fácil, alertan los expertos.

«El problema es todo lo que es irreversible como las actividades de investigación emprendidas por Teherán» durante los últimos meses, subraya el diplomático consultado.

En lo que respecta a la administración estadounidense, ¿aceptará levantar el conjunto de las sanciones, como lo pide Irán?

Teherán lo reiteró el lunes: todo «depende» de la capacidad de los europeos y de los firmantes del texto «a recordar a Estados Unidos sus compromisos», insistió el portavoz de la diplomacia iraní, Said Khatibzadeh.

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