Enfrentado a una presión política creciente, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, aceptó el domingo que se realice una investigación independiente sobre las acusaciones de acoso sexual formuladas en su contra por dos exempleadas de su administración.

Varias personalidades, incluida la joven estrella demócrata del Congreso Alexandria Ocasio-Cortez o la senadora por Hawái Mazie Hirono, estimaron el domingo que las pesquisas sobre las conductas del gobernador deberían ser dirigidas por la fiscal del Estado, Letitia James, y no por una exjueza federal designada el sábado por el propio Cuomo.

La fiscal -quien muchos consideran que podría postularse al puesto de gobernadora en la próxima elección de 2022- se manifestó igualmente para pedirle a Cuomo -que debe dar la autorización- que le confíe el caso «inmediatamente».

A través de un comunicado, una consejera jurídica del gobernador indicó que el político demócrata de 63 años -en el poder desde hace una década-, aceptaba dar marcha atrás, aunque no confió directamente el caso a James.

«Para evitar incluso la percepción de falta de independencia o interferencia política», indicó la consejera Beth Garvey, el gobernador pidió a la fiscal del Estado y a la jefa de los jueces de Nueva York, Janet DiFiore, «seleccionar conjuntamente a un abogado cualificado, independiente, en la práctica privada, sin afiliación política» para realizar la investigación.

Pero James rechazó la propuesta del gobernador, señalando en un comunicado posterior que es su oficina, no la jueza DiFiore, la única autorizada para llevar adelante la investigación, y volvió a pedir a Cuomo que le confíe el caso.

El gobernador, muy alabado en 2020 por su gestión inicial de la pandemia, parece ahora muy fragilizado.

Alexandria Ocasio-Cortez juzgó las acusaciones en su contra como «extremadamente graves y difíciles de leer».

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, pidió también de su lado «un examen independiente de las acusaciones».

Psaki recordó que el presidente Joe Biden, quien conoce a Cuomo desde hace mucho tiempo, «piensa que toda mujer debería ser escuchada, y tratada con respeto y dignidad».

Dos mujeres acusaron en los últimos días al gobernador de acoso sexual, alegaciones que el político desmintió formalmente.

Una de sus exconsejeras económicas, Lindsey Boylan, de 36 años, le señaló el miércoles en un blog de haberle acosado -besándola a la fuerza en la boca o sugiriéndole que participara en un juego de «strip poker»- cuando ella trabajaba en su administración, entre 2015 y 2018.

Este sábado, una exasesora de salud de 25 años, Charlotte Bennett, afirmó a The New York Times que el gobernador le había hecho comentarios inapropiados en la primavera de 2020.

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