Con récords de muertos, hospitales al borde del colapso y una campaña de vacunación a cámara lenta, Brasil vive la fase más mortífera de la pandemia de coronavirus sin una estrategia nacional para contenerla.

El gigante sudamericano registró 1.641 muertos por coronavirus el martes y 1.910 el miércoles, dos récords consecutivos desde el primer caso reportado en febrero de 2020. El total de víctimas de la enfermedad roza los 260.000, un balance superado solo por Estados Unidos, y los 10,7 millones de contagios.

Se trata de un «escenario alarmante» con un aumento de casos y muertes, altos niveles de síndromes respiratorios agudos graves (SRAG) y una ocupación de más del 80% de camas en las unidades de cuidados intensivos (UCI) en 19 de los 27 estados brasileños, explicó la institución.

El presidente Jair Bolsonaro, un escéptico de la pandemia, lamentó las muertes, pero volvió a ironizar este jueves sobre las nuevas medidas de aislamiento social impuestas por varios gobernadores.

España cruzó el miércoles el umbral de 70.000 muertos, tras conocer el mes con más muertes de Covid-19 desde la primera ola y las autoridades españolas anunciaron su voluntad de limitar los desplazamientos durante la Semana Santa. 

Frente al incremento de las variantes del virus, Israel, Austria y Dinamarca anunciaron el jueves una alianza para el desarrollo y la producción de nuevas generaciones de vacunas 

La pandemia ha causado al menos 2,5 millones de muertos en el mundo desde diciembre de 2019, según  un balance de la AFP el jueves.

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