El presidente Nicolás Maduro dijo este viernes que «las puertas de Venezuela están abiertas a la inversión petrolera» de Estados Unidos, país que le impuso un embargo energético en 2019 como parte de una batería de sanciones para propiciar su caída.

«Arcaron con misiles el corazón de la economía venezolana de manera cruel por la vía de la prohibición de las actividades y la restricción a todas las empresas petroleras del mundo y particularmente a las empresas estadounidenses», dijo Maduro en un acto transmitido por la televisión oficial.

«En la onda de la Ley Antibloqueo» –le otorga poderes extraordinarios para sortear las sanciones de EEUU–, «en la onda de nuevos contratos beneficiosos para la República y para los inversionistas internacionales estamos procediendo a avanzar en la negociación con empresas del mundo entero», añadió.

«De Turquía, de la India, de China, de Rusia… de Europa y quiero decirle a los inversionistas de los Estados Unidos de Norteamérica (…) que las puertas de Venezuela están abiertas para la inversión petrolera, gasífera, petroquímica (…) para trabajar en una sociedad ganar-ganar».

El gobierno del presidente Donald Trump (2017-2021) incrementó las sanciones económicas contra Caracas en enero de 2019, cuando Maduro asumió un segundo mandato hasta 2025, resultado, según Washington, de elecciones fraudulentas.

La batería de medidas incluyó un embargo de facto al crudo venezolano, crucial para la economía del país con las mayores reservas del mundo pero con una producción colapsada, de produce poco más de 400.000 barriles diarios, niveles de las décadas de 1930 y 1940.

La orden sin embargo incluía exenciones que autorizaban ciertas operaciones con bonos de PDVSA y transacciones para mantener operativas a petroleras como Chevron.

«Venezuela llegó a suministrar 1 millón de barriles de petroleo o algo más a los Estados Unidos» y «con el robo de Citgo» –la petrolera de capital venezolano en Estados Unidos, cuyo control fue entregado al líder opositor Juan Guaidó– «Venezuela dejó de vender 500.000 barriles de petróleo de calidad y más barato para las refinerías estadounidenses», señaló Maduro.

El mandatario socialista señaló su gobierno tiene «una oferta muy fuerte para honrar los compromisos» de deuda de Venezuela, que se declaró en default en 2017, y que asciende a más de 140.000 millones de dólares.

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