Gustavo Rosso especial para Reportes365

La tarde sorprende, aún es invierno en Minnesota pero parece que el clima ha jugado a favor esta vez. Porque la misión es hacerse notar, tratar de contagiar este sentimiento de injusticia. Y el sol tiene que salir para todos y ese día salió. El reclamo es justo, hay que hacerse escuchar. South Minneapolis, la protesta avanza en un edificio ocupado en su mayoría por familias latinas.

Antonia Alvarez es una de las líderes del encuentro. Ella es presidenta de la organización Pueblos de Luchas y Esperanza. Quiere hablar. Y Reportes365.com está en el lugar, la charla es amena. «En el día de hoy estamos aquí porque vamos a ir a visitar al dueño de este edificio. El edificio lo puso a disposición en el mercado hace tres o cuatro meses sin informarles a los vecinos, a los residentes. Y quiso venderlo a una organización para supuestamente ayudar a personas que tenían problemas de adicción a las drogas. Nosotros paramos esa venta, los residentes se organizaron y en una reunión por Zoom con la ciudad de Minneapolis se bloqueó esa venta. A partir de ese día el dueño se ha negado a tratar de negociar con nosotros, se le han hecho más de 2.000 llamadas, se le han enviado correos electrónicos, se le han mandado textos y el dueño no quiere tener ninguna negociación el edificio. El edificio está en el mercado en 1.200.000 dólares. Pero él tiene interés en venderlo más caro», le cuenta Antonia a Reportes365.

«Nosotros estamos buscando salvar el edificio para los residentes. Hoy estamos aquí porque vamos a ir hacia su casa porque le vamos a llevar otra vez directamente a su casa la carta de intención para que sepa que los residentes quieren mantener su edificio. Hay una organización sin fines de lucro que se llama Alliance Homes y ellos están poniendo ya el dinero para salvar el edificio, con la promesa de que se va a mantener un edificio con rentas económicas para nuestra comunidad. La mayoría de los residentes son latinos y como siempre a los latinos es a los que más nos golpea la injusticia», opina Antonia. «Tenemos mucho apoyo de varias organizaciones. La comunidad y los residentes del barrio están muy interesados en que nuestra comunidad latina se mantenga aquí junta con nosotros. Sí, tenemos mucho apoyo varias organizaciones listos para pelear por el edificio».

Se acerca otra mujer a la entrevista, quiere dar su parecer. Son de México, pero hace tiempo que están instalados en Minnesota. «Ya tenemos aquí viviendo ocho años en este edificio, por eso queremos que no nos lo quiten. Estamos en pandemia todavía entonces no queremos que que nos los quiten así porque sí… Queremos quedarnos un poco más porque nos sentimos contentos porque aquí todo está cerca, aquí está el parque por el cual podemos salir a caminar, podemos salir a jugar con nuestros niños… Entonces pues ya estamos bien a gusto aquí».

Rosa también vive hace ocho años en el mismo edificio. Y también está convencida de que es muy inoportuno, en plena pandemia de Covid-19, sufrir este embate inesperado: «Vivimos con mis hijos, mi familia. Yo soy feliz en este lugar. Nosotros no estamos pidiendo que regalen el edificio. Estamos pidiendo que lo venda a esta sociedad sin fines de lucro y nosotros lo pagaremos… Tenemos hijos, hay personas adultas, hay personas incapacitadas viviendo aquí. Somos apreciados por nuestros vecinos. Hay muchas cosas por las cuales queremos quedarnos aquí. Queremos que el dueño le permita a las personas que tienen el dinero para comprarlo que se los venda».

-Antonia, ¿cómo se puede ayudar, apoyar a esta causa?

-Pues ahorita principalmente es que vamos a ir a la casa de este dueño y el día 9 de marzo tenemos otra opción si el dueño no intenta acceder a negociar con nosotros. El edificio queremos que se lo queda en los residentes. No queremos su edificio gratis, se le va a pagar el dinero, pero necesitamos que él vaya en la dirección correcta. Y si él no va en la dirección correcta pues vamos a tener que ir escalando con más fuerza donde los residentes van a poner su pago de renta en la ciudad de Minneapolis hasta que nadie pueda comprarle a él este edificio porque no vamos a permitir otra venta a nadie más.